
Los fertilizantes están hechos de materiales orgánicos o inorgánicos, producidos a partir de orígenes naturales o sintéticos que se agregan a los sistemas de la planta con el fin de suministrar uno o más nutrientes necesarios para el crecimiento saludable de las plantas.
- Los abonos orgánicos poseen la gran ventaja de aportar nutrientes en forma natural sin exponer a la planta al riesgo de quemarla por exceso.
- Pueden ser aplicados en distintas épocas del año ya que la liberación es lenta y gradual y se va produciendo naturalmente con los riegos y las lluvias.
- Ayudan a mejorar la estructura del suelo, alivianan aquéllos pesados y mejoran la retención de agua y nutrientes en los muy arenosos.
- El estiércol seco, mantillos de hojas y otros abonos orgánicos pueden ser más difíciles de desparramar uniformemente, y los nutrientes no estarán disponibles hasta que las bacterias los transformen. Por lo tanto, es recomendable incorporarlos a la tierra unas semanas o meses antes de plantar.
- El origen de los abonos orgánicos es muy diverso y el aporte de nutrientes varía notablemente en cada uno.

